Ariel Furfaro, responsable del laboratorio HLB Pharma, rompió el silencio tras las acusaciones por la contaminación de ampollas de fentanilo y rechazó las versiones que lo vinculan con narcotraficantes como Esteban Alvarado y René Segovia. “Nunca fui abogado de ellos, eso es una mentira que quieren instalar. No muestran un papel, nada”, afirmó en una entrevista televisiva.
El empresario aseguró que su prioridad es que se esclarezca lo ocurrido con la medicación y sostuvo que desde el 8 de mayo, día en que retiraron las ampollas de circulación, comenzaron las versiones que atribuían muertes al producto. Según Furfaro, especialistas sostienen que la bacteria detectada no pudo haberse generado en su laboratorio, ya que no fabrican antibióticos.
Furfaro fue más allá y planteó la hipótesis de un sabotaje, apuntando directamente a un exCEO de la firma, a quien vinculó políticamente con funcionarios locales. “A los siete días de conocer el caso presenté en el juzgado la posibilidad de un sabotaje”, dijo.
El titular de HLB Pharma también cuestionó el tiempo que pasó desde que el Hospital Italiano detectó la contaminación hasta que se retiró el lote, y señaló que el laboratorio se enteró recién el 8 de mayo a través de la droguería que distribuía el medicamento.
En relación a sus antecedentes, Furfaro defendió su accionar en el episodio de la explosión en el laboratorio Apolo, ocurrida años atrás, y negó que hubiera cobrado un seguro por el siniestro. “Pusimos la cara, internamos y pagamos la indemnización al trabajador que resultó herido. No teníamos seguro”, remarcó.
Las declaraciones se producen en medio de la investigación judicial que busca determinar responsabilidades por la contaminación del fentanilo, que ya motivó pedidos de informes al ANMAT, al Ministerio de Salud y a la Aduana.
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