En lo que va de 2025, la Municipalidad de Rosario profundizó los operativos de fiscalización sobre chatarrerías y depósitos de metales, ya se clausuraron 30 locales y se presentaron 22 denuncias penales por reincidencia en el incumplimiento de las normas.
Las clausuras se aplican tras detectar irregularidades en el funcionamiento de los negocios o dudas sobre la procedencia del material acopiado. En los casos en que los locales vuelven a abrir luego de ser clausurados, la Secretaría de Control avanza con denuncias penales por desobediencia grave a la autoridad.
Los operativos se realizan tanto por denuncias vecinales como por controles rutinarios organizados por distrito. En ellos participan las Direcciones de Inspección y Control Urbano junto con la Policía de Santa Fe: mientras el municipio fiscaliza cuestiones de higiene y seguridad, la fuerza provincial se encarga de verificar el origen de los metales.
El año pasado, estos procedimientos permitieron secuestrar más de 20 toneladas de materiales sospechosos, detener a 31 personas y presentar 25 denuncias judiciales. La coordinación entre municipio y provincia se formalizó en febrero de 2024, cuando ambas jurisdicciones firmaron un convenio para frenar el circuito delictivo vinculado al robo y comercialización ilegal de cobre, hierro y automotores.
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