Rosario Central sumó una dura frustración en el Estadio Mario Alberto Kempes al quedar eliminado de la Copa Argentina tras caer 3 a 0 ante Estudiantes de La Plata. El equipo rosarino nunca pudo hacer pie en el partido y pagó un precio altísimo por sus propias falencias, encajando dos goles en menos de media hora de juego y terminando el encuentro con diez jugadores por la expulsión de Franco Ibarra.
Apenas comenzó el encuentro, el plan de Central se desmoronó por completo. A los 3 minutos, una grave desatención en la marca dejó a Guido Carrillo libre dentro del área; el delantero no perdonó y, con un cabezazo letal, venció a Jeremías Ledesma para decretar el 1-0 parcial.
El golpe de entrada desorientó al Canalla, que se mostró inconexo en el mediocampo y vulnerable en la última línea. Para colmo de males, a los 24 minutos, Emanuel Coronel cometió una imprudente infracción dentro del área sobre Joaquín Tobio Burgos. El árbitro Leandro Rey Hilfer no dudó en sancionar penal y Tiago Palacios, dos minutos después, se encargó de cambiarlo por gol con una ejecución precisa que estiró la ventaja.
Intentos sin claridad y un triple cambio desesperado
Con el 0-2 abajo, los dirigidos por Jorge Almirón intentaron reaccionar de la mano de ráfagas individuales de Ángel Di María y aproximaciones de Alejo Veliz, pero la falta de profundidad y la sólida respuesta del arquero rival ahogaron cualquier descuento.
Buscando un golpe de timón absoluto antes de que fuera demasiado tarde, Almirón pateó el tablero de cara al complemento y metió un triple cambio desde el vestuario: mandó a la cancha a Giovanni Cantizano, Julián Fernández y Alexis Soto en reemplazo de Enzo Copetti, Vicente Pizarro y Agustín Sández. Sin embargo, apenas arrancó la segunda mitad, la defensa de Central volvió a fallar y un remate de Carrillo pegó en el travesaño, en lo que pudo haber sido una goleada catastrófica.
A los 20 minutos de la etapa final, el técnico agotó variantes con el ingreso de Enzo Giménez por Coronel para intentar quemar las últimas naves. Central tuvo algunas chances, incluyendo un remate de Di María bien tapado por Fabricio Iacovich, pero los caminos se le fueron cerrando ante su propia impotencia para generar juego asociado.
La expulsión que bajó la persiana
Las pocas esperanzas de una hazaña en Córdoba se terminaron de desvanecer a los 35 minutos del segundo tiempo. Franco Ibarra, quien ya arrastraba una tarjeta amarilla desde la primera mitad por juego brusco, cometió una nueva falta sobre Tomás Palacios. Rey Hilfer le mostró la segunda amonestación y la tarjeta roja, dejando a Central con diez hombres para el tramo final del partido. En medio del nerviosismo reinante, Di María también vio la amarilla por protestar.
Con un hombre menos, el Canalla no tuvo respuestas futbolísticas ni anímicas para revertir la historia. Una eliminación prematura que deja una profunda preocupación en Rosario por el rendimiento colectivo del equipo y la facilidad con la que se despidió del torneo más federal del país.