Espectáculos
Cromañón nos pasó a todos: memoria, juventud y tiempo se encuentran en Sabato Espacio Cultural
A veinte años de la tragedia de Cromañón, la obra “Cromañón nos pasó a todos” vuelve en su cuarta temporada en Sabato Espacio Cultural, explorando la memoria, la juventud y el paso del tiempo a través de un teatro documental que combina sonido, poesía e imagen.
Cromañón nos pasó a todos” regresa en su cuarta temporada para profundizar, desde el presente, el diálogo entre memoria, juventud y tiempo. A veinte años de la tragedia-masacre de Cromañón, la obra plantea nuevamente interrogantes sobre cómo la sociedad recuerda, procesa y resignifica uno de los hechos más dolorosos de su historia reciente.
Las funciones se realizarán los días 6 y 13 de diciembre a las 22:00 horas en El Sabato Espacio Cultural (Uriburu 763, CABA). Las entradas pueden adquirirse en la boletería del espacio o a través de la plataforma Alternativa Teatral.
Escrita y dirigida por Gustavo Moscona, la obra continúa explorando el teatro documental, interrogando la experiencia colectiva sin naturalizar el pasado. La puesta combina distintos lenguajes escénicos para trabajar con sensaciones, estados y voces que se entrelazan en un territorio donde lo íntimo y lo social se encuentran.
El montaje construye un recorrido no lineal, articulado a través de fragmentos que revelan momentos de vida atravesados por el impacto de Cromañón. Cada escena ofrece una manera distinta de pensar lo ocurrido: cómo se transforma el tiempo tras un trauma, qué permanece, qué vuelve y qué huellas siguen marcando a las generaciones que fueron contemporáneas al hecho.
Concebida como un dispositivo vivo, la propuesta escénica subraya el carácter irrepetible del teatro: lo que sucede en la función no puede ser visto desde la distancia ni replicado como registro, sino que ocurre con y para quienes están presentes.
Sinopsis
“Cromañón nos pasó a todos” es una performance que cruza teatro, sonido, poesía e imagen para explorar la memoria de la tragedia desde un lenguaje sensible y fragmentado. Las escenas atraviesan distintos tiempos y estados, donde pasado y presente se confunden, la vida y la muerte dialogan, y la juventud aparece como una energía que persiste aún en ausencia. La obra convoca a un ejercicio de memoria viva, que rehúye la resignación y transforma el recuerdo en acto.