La calma duró poco en Gran Hermano: Generación Dorada. Con solo tres días de convivencia, los jugadores dejaron atrás la etapa de adaptación y protagonizaron la primera pelea fuerte dentro de la casa.
Lo que comenzó como una charla organizativa en la cocina terminó en un intenso pase de facturas. El eje del conflicto fue claro: la administración de la comida, especialmente el consumo de huevos, y la limpieza de los espacios compartidos.
La discusión por la comida
Todo estalló cuando se puso sobre la mesa cómo administrar los productos de la alacena y la heladera. Manuel Ibero intentó llevar tranquilidad y pidió mayor libertad: “A nadie le gusta estar controlando... que coman lo que quieran”, expresó.
Sin embargo, Andrea del Boca no estuvo de acuerdo y cuestionó el consumo excesivo de ciertos alimentos, en particular los huevos.
“Si cada uno come siete huevos, después es muy difícil”, sentenció, visiblemente molesta por el uso de claras en el desayuno.

La actriz fue más allá y planteó un problema de equidad: “Yo no como huevo desde que entré, pero me correspondería. El tema es que si desayunara seis claras, no va a alcanzar”. Su postura dejó en evidencia la preocupación por lograr que la comida dure para todos durante la semana.
Yanina Zilli intentó bajar el tono de la discusión con una frase que no pasó desapercibida: “No podemos estar peleando por lo más barato que son los huevos”.
Sin embargo, el cruce dejó al descubierto un punto sensible: la organización del menú y las restricciones alimentarias, como el caso de Sol, que es vegetariana. La administración de la heladera promete convertirse en uno de los grandes desafíos de esta edición de Gran Hermano en Argentina.
Reproches por la limpieza
El conflicto no quedó solo en la comida. La higiene de la casa también fue motivo de fuertes reclamos.
Manuel Ibero apuntó directamente contra quienes no colaboran con el orden: “Hay normas de convivencia como dejar la mugre dentro de la bacha. Eso se pudre y queda un olor bárbaro”, lanzó, sin filtros.
Además, hizo referencia al estado del baño y propuso organizar un reparto de tareas para evitar que el desorden genere más conflictos. “Eso se ve, quieras o no”, advirtió.
En ese contexto, Yanina Zilli volvió a intervenir con un comentario que sumó tensión: “Hay gente, o varones, a los que no les gusta limpiar el baño”.