Lo que comenzó como un romance de verano en Europa entre Sarah Borrell y Luciano Castro derivó en un verdadero drama laboral y sentimental. La bailarina danesa, de 28 años y residente en España, se convirtió en el centro de la atención mediática luego de que su vínculo con el actor provocara la ruptura definitiva de Castro con Griselda Siciliani.
Según informó el periodista Juan Etchegoyen en Mitre Live, tras consultar con su colega español Roberto Antolín, Borrell habría sido despedida de su trabajo en Barcelona como consecuencia del escándalo. “La información de último momento es que despidieron a Sarah Borrell de su trabajo. El bar donde trabajaba decidió echarla después del escándalo que se vivió con el actor y Griselda Siciliani”, detalló el comunicador.
El lugar en cuestión es el establecimiento “Brunch and Cake”, donde Borrell se desempeñaba como camarera y donde conoció a Castro hace apenas unos meses. La exposición del local en medio del conflicto mediático y la presión de la prensa habrían motivado a los dueños a prescindir de sus servicios.
Mientras Luciano Castro enfrenta las consecuencias de sus actos en Buenos Aires, Sarah Borrell se encuentra en España sin empleo y con su vida laboral marcada por un hecho que la colocó, involuntariamente, en el centro de los portales de espectáculos internacionales.
Este episodio vuelve a mostrar cómo los vínculos mediáticos y los escándalos personales pueden afectar la vida profesional de los involucrados, incluso cuando la controversia ocurre a miles de kilómetros de distancia.