La presencia de Lucas, expareja de Luana Fernández, dentro de la casa de Gran Hermano: Generación Dorada sorprendió al público y generó un momento de alta tensión en el reality.
Luego de ese episodio, el joven envió un video exclusivo al programa A la Barbarossa para explicar su versión de los hechos y aclarar qué lo llevó a enfrentarse con la participante.
“Nada de lo que sucedió es armado ni un show. Lamentablemente, lo que ocurrió es verdad”, expresó al comienzo de su mensaje, en el que también desmintió cualquier tipo de guion o situación preparada por la producción del programa.
Una relación de seis años
En su descargo, Lucas explicó que la relación con Luana no fue algo pasajero, sino un vínculo que se extendió durante varios años y que, según relató, incluía planes a futuro.
“No fue un noviazgo de verano. Fueron seis años. Teníamos prácticamente una familia: tres perros y un gato. Hicimos mil cosas juntos”, contó, visiblemente afectado.
Además, aseguró que entre ambos existía una relación muy fuerte basada en la confianza, algo que —según sus palabras— se vio afectado con el tiempo.

“Esto no lo hago por despecho”
Uno de los puntos más fuertes del mensaje llegó cuando Lucas explicó que su reacción no está vinculada con el juego de Luana dentro de Gran Hermano, sino con información sobre su pasado que habría descubierto recientemente.
“Esto no lo hago por despecho por lo que pasó en la casa. Todo esto se desencadena porque, por su entrada al reality, me termino enterando de un montón de cosas que pasaron antes, dos o tres años atrás”, afirmó.
De acuerdo con su relato, esas situaciones habrían cambiado la forma en que hoy mira la relación que mantuvieron.
Cómo terminó la relación
En el final de su descargo, Lucas sostuvo que la relación terminó deteriorándose por la falta de reciprocidad y diferentes actitudes que, según explicó, terminaron afectando el vínculo.
“Uno permite cosas, da libertades y ante una persona que tiene ese tipo de actitudes, termina todo como terminó”, concluyó.
El episodio volvió a generar repercusión entre los seguidores de Gran Hermano, que continúan atentos a lo que ocurre dentro y fuera de la casa más famosa del país.