La gala navideña de MasterChef Celebrity Argentina puso a prueba algo más que las habilidades culinarias. Los participantes debieron preparar un pino de galletitas de Navidad, una consigna que, según el jurado, parecía ideal para Susana Roccasalvo, reconocida por su afinidad con la pastelería.
Sin embargo, a medida que avanzaban los minutos, la participante comenzó a sentirse superada por la dificultad del desafío. El cansancio y la frustración se hicieron evidentes, al punto de que Susana se apoyó en su mesada y lanzó, sin filtros:
“Hoy ya no tengo ganas”.
Al notar su estado, Sofi Martínez, su compañera de estación, se acercó para contenerla y recordarle que todos estaban atravesando una situación similar, alentándola a seguir hasta el final.
A la hora de presentar su plato, Susana llegó con gesto resignado y explicó las complicaciones que tuvo durante la cocción.
“Todo es pequeño”, comentó, antes de detallar: “Se me rompieron, algunas no se cocinaron”.
Desde el jurado, Wanda Nara notó el cambio de ánimo y se lo hizo saber:
“Algo te enloqueció, porque vos con la pastelería sos buenísima”.
Lejos de esquivar el tema, Susana fue sincera: “Me desbordó”.
Frente a cámara, la periodista reveló el momento más crítico de la noche:
“En un momento tiré la toalla, pensé que esto se terminaba, pero al menos cumplí y llegué”.
Tras la degustación, los chefs destacaron su esfuerzo por no abandonar el desafío y presentar el plato pese a la crisis.
“Bastante bien que llegaste hasta acá. Colapsaste, pero no del todo”, señaló Wanda.
“Sí, por lo menos presenté algo, aunque había tirado la toalla”, respondió Susana.
Mientras regresaba a su estación, la conductora cerró con una frase que marcó la noche:
“La toalla no se tira jamás”.