La abogada santiagueña Agostina Páez regresó este martes a la Argentina tras permanecer casi tres meses retenida en Brasil, donde estaba acusada de injuria racial. Su retorno fue posible gracias a que la Justicia brasileña aceptó un habeas corpus, permitiéndole esperar el fallo definitorio en compañía de su familia y amigos.
Páez llegó al Aeroparque Jorge Newbery y, al pisar suelo argentino, declaró: “Tenía terror de ir a la cárcel, y de salir a la calle. Al fin se terminó la pesadilla”. La joven, de 29 años, confesó además: “Me arrepiento de haber reaccionado mal, a pesar del contexto, me arrepiento de haber reaccionado de esa manera”.
El caso se originó en enero, cuando Páez fue denunciada por realizar gestos racistas contra un mesero tras retirarse de un bar en Río de Janeiro. Tras la denuncia, fue detenida y se le colocó una tobillera electrónica, quedando obligada a permanecer en Brasil hasta que se resolviera su situación legal.
Antes de abordar el vuelo hacia Buenos Aires, Páez publicó en redes un mensaje junto a su abogada, Carla Junqueira, titulado: “Ahora sí, nos volvemos”, y otra foto junto al vicecónsul argentino en Río de Janeiro, Maximiliano Alaniz Rodríguez, quien participó en las gestiones para facilitar su retorno.
Al llegar a la estación aérea, Páez fue recibida por sus familiares y allegados, en medio de gran emoción, luego de la incertidumbre que la rodeó, ya que en algún momento se hablaba de una posible pena de hasta quince años de prisión. Según información de Noticias Argentinas, la joven pagó una caución superior a 18.500 dólares, por lo que le retiraron la tobillera y se le permitió regresar al país.
El caso tuvo amplia repercusión tanto en Argentina como en Brasil, en un contexto de endurecimiento de las leyes contra actos de discriminación en el país vecino, donde este tipo de conductas se consideran delitos graves. Páez planea reunirse este jueves con su familia en Santiago del Estero, poniendo fin a meses de incertidumbre.