En la concesionaria de motos Teo, de Villa Gobernador Gálvez, solo quedó el registro de los balazos contra el vidrio. El propietario decidió llevarse toda la mercadería, el mobiliario y hasta sacó la cartelería luego de recibir varias amenazas de extrema violencia.
Los comerciantes de la ciudad tienen miedo; están unidos y comunicados permanentemente en grupos de WhatsApp y se preguntan hasta dónde llegará esta impunidad.
Además del comercio, al dueño de Teo Motos le balearon su casa en Rosario, en el barrio La Mandarina, y debido a la recurrencia de los ataques decidió ponerle fin a uno de sus negocios.