La medida entrará en vigor el próximo lunes 6 de abril y se mantendrá por tiempo indeterminado. De esta manera pueblos santafesinos y cordobeses pierden uno de los pocos servicios en zonas ya afectadas tras la salida de funcionamiento de los colectivos de la empresa Monticas y Casilda ocurrida hace varios años
Los trayectos afectados
La suspensión impactará directamente en la conectividad regional, afectando los siguientes tramos en ambos sentidos:
- Arteaga - Cruz Alta
- Chañar Ladeado - Corral de Bustos
Desde la compañía aclararon que el resto de las frecuencias mantendrán su funcionamiento habitual por el momento. Sin embargo, advirtieron que la interrupción de estos recorridos específicos será "hasta nuevo aviso", supeditada a una futura evaluación de viabilidad económica.
Un combo crítico: Combustible al alza y baja demanda
La decisión de la empresa no es aislada, sino una respuesta directa a una ecuación financiera que ya no cierra. Según detallaron desde Los Ranqueles, los factores determinantes fueron:
- Costos operativos: El incremento constante en el precio de los combustibles.
- Baja rentabilidad: Una caída sostenida en la demanda de pasajeros en estos trayectos específicos.
Esta situación vuelve insostenible el mantenimiento de recorridos que se alejan de las rutas principales, donde el flujo de usuarios no alcanza a cubrir los gastos mínimos de logística y gasoil.
Un escenario de recortes previstos
El anuncio de Los Ranqueles valida las recientes advertencias de la Cámara Empresaria de Transporte Multimodal de Pasajeros (CETRAM). Hace apenas una semana, su representante, Saúl Isaacson, había anticipado que el sector se encontraba en una situación límite.
"Creo que todas las empresas vamos a reducir un poco, fundamentalmente aquellos horarios que tienen menor cantidad de pasajeros", había señalado Isaacson, confirmando que la quita de frecuencias sería la única salida ante el déficit operativo.
El reclamo por las tarifas
Mientras los servicios comienzan a recortarse, las cámaras empresarias mantienen la presión sobre el Gobierno provincial. El objetivo es obtener la autorización para un nuevo incremento en el precio de los boletos, medida que consideran urgente para intentar equilibrar las cuentas y evitar que la desconexión entre localidades siga profundizándose.