Un trabajador portuario fue despedido esta semana por una enfermedad crónica. El hombre padece diabetes y trabajó durante 17 años y si bien mantiene muchos días de asistencia, perdió varios por internación, por lo que la empresa decidió dejar de contar con sus servicios.
Este jueves a la mañana, el trabador desesperado y sostén de familia decidió realizar una protesta en el ingreso al Puerto de Rosario para reclamar su inmediata reincorporación.