Se trata de Juan Carlos Sánchez, de 58 años, chofer de colectivo, quien sufrió síndrome de aplastamiento y quemaduras en la mitad de su cuerpo al explotar la caldera del laboratorio Apolo, en pasaje Drumond al 2900.
Afortunadamente, el hombre evoluciona de manera favorable tras ser trasladado al Centro de Quemados y Cirugía Plástica del Sanatorio Británico, donde le practicaron injertos de piel y le retiraron el respirador artificial.
La explosión se produjo exactamente hace un mes, cuando una de las calderas del laboratorio salió despedida por efecto de la alta condensación del vapor, ocasionando el daño de varias viviendas de la zona.
"Charly", como se lo conoce en el barrio, fue internado en terapia intensiva del Británico y recién hace pocos días pudo salir de ese sector, mientras continúa los tratamientos para cicatrizar su piel.
(Fuente: La Capital)
27/07/2016
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