Al menos 26 personas murieron y otras 61 resultaron heridas tras una fuerte explosión registrada en una fábrica de fuegos artificiales en la provincia de Hunan, en el centro de China, según informaron autoridades locales.
El episodio ocurrió en las últimas horas en una planta de la empresa Huasheng, ubicada en Liuyang, bajo la órbita administrativa de Changsha. Tras el estallido, una persona vinculada a la firma fue detenida y quedó a disposición de la Justicia mientras se investigan las causas del siniestro.
El prefecto de Changsha, Chen Bozhang, manifestó sus condolencias a las familias de las víctimas y ofreció disculpas públicas por lo ocurrido, en un hecho que generó conmoción en toda la región.
Liuyang es considerada uno de los principales centros de producción de pirotecnia del país, por lo que, tras el accidente, varias fábricas del sector suspendieron sus actividades de manera preventiva y serán sometidas a inspecciones de seguridad.
En paralelo, equipos técnicos que monitorean el área aseguraron que, pese a la magnitud de la explosión, los niveles ambientales se mantienen dentro de parámetros normales en la zona afectada.