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Innovación argentina: crean piel a partir de células del propio paciente y abren nuevas alternativas terapéuticas

Un equipo médico argentino desarrolló con éxito una técnica de cultivo autólogo dermo-epidérmico que permite generar piel nueva a partir de células del propio paciente. El avance representa un paso clave en la bioingeniería de tejidos y mejora las opciones de tratamiento para heridas complejas.

 

Por Telefe Rosario

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Información General: Innovación argentina: crean piel a partir de células del propio paciente y abren nuevas alternativas terapéuticas

Un centro de salud argentino dio un paso significativo en el campo de la bioingeniería de tejidos al desarrollar piel nueva a partir de las células del propio paciente, una técnica que abre nuevas oportunidades terapéuticas para personas con quemaduras graves y úlceras crónicas.

El procedimiento, denominado científicamente cultivo autólogo dermo-epidérmico para autoinjerto, consiste en extraer una pequeña muestra de piel del paciente, cultivarla en laboratorio y luego utilizarla para cubrir o reparar las zonas afectadas. El desarrollo demandó ocho años de investigación y busca mejorar la recuperación en personas con dificultades para regenerar tejidos.

Hasta ahora, las alternativas terapéuticas incluían el uso de piel donada de otra persona (aloinjerto), piel de origen animal (xenoinjerto) o materiales sintéticos que imitan la piel. Según explicó el Hospital Italiano, esta nueva técnica reduce riesgos y mejora los resultados clínicos.

El doctor Luis Mazzuoccolo, jefe del Servicio de Dermatología y del Equipo de Bioingeniería de Tejidos del centro, detalló: “Cuando una persona sufre una quemadura de tercer grado, se pierden las tres capas de la piel. Es necesario reemplazar rápidamente la dermis, ya que su pérdida total conlleva la pérdida de la función cutánea y puede tener consecuencias aún más graves”.

La técnica, paso a paso
El procedimiento se desarrolla en cuatro etapas bien definidas:

  • Extracción: se obtiene una porción mínima de piel del paciente, compuesta por dermis y epidermis. La muestra se toma generalmente de la zona inguinal, que presenta buena cicatrización.

  • Cultivo: la piel se cultiva en plasma rico en plaquetas, que aporta factores de crecimiento y permite la sujeción celular. Al utilizar componentes del propio paciente, se minimizan los riesgos de rechazo e infecciones.

  • Autoinjerto: entre los 10 y 17 días, la lámina de piel cultivada se coloca sobre la herida y se protege con gasa húmeda y vendaje compresivo.

  • Cierre de la lesión: entre 30 y 120 días después del autoinjerto, se logra la regeneración del tejido propio y la herida se considera curada cuando se completa la última capa de la piel.

Resultados prometedores y mayor seguridad
El objetivo central de esta tecnología es reactivar el proceso natural de cicatrización. En la primera experiencia, los resultados fueron alentadores: en un paciente quemado, la piel tratada con esta técnica recuperó un 95 % de elasticidad, frente al 75 % alcanzado con piel artificial.

Además, el procedimiento presenta múltiples ventajas: menor riesgo inmunológico, mejor resultado estético, carácter mínimamente invasivo y reducción de costos en comparación con sustitutos dérmicos comerciales.

Este avance consolida a la innovación médica argentina en el desarrollo de soluciones propias y marca un hito en el tratamiento de lesiones cutáneas complejas, con impacto potencial a nivel nacional y regional.