Este martes, un local de tecnología ubicado en la avenida San Martín al 1900, en la localidad de San Lorenzo, sufrió un robo bajo la modalidad de "mechero" a solo cuatro horas de haber abierto sus puertas por primera vez. El delincuente, que actuó a cara descubierta, aprovechó un instante de distracción para sustraer mercadería del mostrador.
El propietario del comercio, Wilson, un emprendedor de origen venezolano que reside en Argentina hace siete años, relató con impotencia cómo el asaltante ingresó al local cerca de las 20:00 horas. Según el testimonio, el robo ocurrió mientras su socio descansaba un momento tras la jornada de armado e inauguración. "No nos dieron tregua ni siquiera de terminar de instalarnos", lamentó el dueño.
El hecho quedó grabado íntegramente por las cámaras de seguridad del local, las cuales habían sido instaladas apenas dos horas antes del suceso por prioridad de los dueños ante la ola de robos en la zona. En las imágenes se observa a un joven de aproximadamente 20 años que ingresa al local, toma un parlante valuado en 30 mil pesos y lo guarda rápidamente en su mochila.
Posteriormente, el delincuente entabló una breve conversación con el comerciante pidiéndole dinero para disimular la maniobra y se retiró del lugar caminando. "El problema es que no hay consecuencias, no pasa nada. Vengo, te robo y me voy", expresó Wilson.
Este es el segundo local que la firma abre en San Lorenzo, pero la experiencia delictiva no es nueva para estos emprendedores. Según detallaron, ya han sufrido robos en sus diferentes sucursales, incluyendo episodios de extrema violencia, donde los delincuentes estaban armados y otros donde debieron defenderse con gas pimienta.
"Decidimos venirnos al centro para estar un poco más seguros. Y nada, ayer abrimos el local, inauguramos y ya vinieron, se robaron algo", señalaron las víctimas.
A pesar de contar con estrictos protocolos de seguridad que incluyen alarmas, cámaras, picanas y lugares de resguardo bajo llave, la vulnerabilidad de los comerciantes en Santa Fe sigue siendo una preocupación central. Tras el robo, los propietarios intentaron perseguir al delincuente en moto, pero no lograron dar con su paradero.