Así, vestidos de negro como símbolo de la alarmante situación, docentes de jardines maternales manifestaron frente a la sede de Gobernación su reclamo por la imperiosa necesidad de reabrir las puertas.
Aseguran que la situación económica de estas instituciones es insostenible y armaron una carpa negra en la plaza San Martín para visibilizar la protesta.
El subsidio que recibieron del Gobierno provincial no supera los 30 mil pesos y afirman que con esa suma no pueden afrontar los gastos.