La Universidad de Buenos Aires (UBA) trabaja en el desarrollo de una estrategia innovadora para mejorar el tratamiento contra la tuberculosis, una enfermedad infecciosa que en los últimos años volvió a generar alarma sanitaria tanto en Argentina como a nivel mundial.
El proyecto es llevado adelante por un equipo de investigación de la Facultad de Medicina de la UBA y apunta a fortalecer la respuesta del sistema inmunológico para ayudar al organismo a combatir la bacteria responsable de la enfermedad.
Actualmente, los tratamientos estándar contra la tuberculosis requieren al menos seis meses de antibióticos combinados, una duración que muchas veces dificulta la adherencia de los pacientes y favorece la aparición de cepas resistentes.
Según datos difundidos por los investigadores, en Argentina la incidencia de la tuberculosis creció un 80% en los últimos cinco años, con alrededor de 16 mil casos anuales y unas 1000 muertes por año.

A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cerca de 11 millones de personas padecen la enfermedad y más de un millón mueren anualmente por esta causa.
La investigación argentina se encuentra actualmente en una etapa preclínica y muestra resultados alentadores. La doctora Luciana Balboa, investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA, explicó que el objetivo no es incorporar más antibióticos, sino potenciar las defensas naturales del organismo.
“Estamos trabajando en una terapia innovadora que apunta a mejorar un aspecto del metabolismo para ayudar a los antibióticos y acortar el tratamiento”, señaló la especialista.
La tuberculosis es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, un microorganismo que puede permanecer latente durante años dentro del cuerpo humano.
Según explicó Balboa, cerca de un cuarto de la población mundial estuvo o está infectada con la bacteria, aunque en la mayoría de los casos el sistema inmunológico logra contenerla sin desarrollar síntomas.
Sin embargo, en personas con defensas debilitadas —por enfermedades preexistentes, problemas nutricionales u otros factores— la bacteria puede activarse y generar cuadros graves.

Uno de los principales problemas sanitarios vinculados a la tuberculosis es el abandono prematuro de los tratamientos. Cuando los pacientes interrumpen la medicación antes de tiempo, aumenta el riesgo de generar tuberculosis multirresistente, una variante mucho más difícil de tratar.
En esos casos, los tratamientos suelen extenderse durante períodos más largos y requieren drogas de segunda línea con mayores efectos adversos.
Además del desarrollo terapéutico, el equipo científico de la UBA participa en proyectos de colaboración internacional para identificar biomarcadores que permitan evaluar la eficacia de futuras vacunas contra la enfermedad.
La investigación representa un nuevo avance de la ciencia argentina en el campo de las enfermedades infecciosas y busca ofrecer herramientas más eficaces frente a una problemática sanitaria que continúa creciendo en el país y en el mundo.