Ocurrió en la zona de Carranza al 800. Los sicarios llegaron en un auto, y otros en moto grababan la secuencia. Se pararon frente al domicilio y comenzaron a disparar.
No hubo heridos de milagro, las balas perforaron el primer piso (a dónde apuntaban) y la planta baja.
Los vecinos aseguraron que en el primer piso se dedicaban a la venta de estupefacientes.