El hecho ocurrió este sábado a la madrugada, cuando A.R.D. conducía una Toyota Hilux acompañado por tres jóvenes. En un tramo de la ruta señalizado con doble línea amarilla, realizó un sobrepaso prohibido y chocó de frente contra un Kia Sorento en el que viajaban tres hombres.
Dos de ellos fallecieron: Atilio Contreras (60 años) y Julián Iván Zúñiga (27), ambos policías de la provincia de Neuquén. El tercer ocupante del vehículo sufrió lesiones leves, mientras que el conductor de la camioneta tuvo solo heridas menores.
Alcohol al volante y medidas judiciales
Tras el accidente, se confirmó que el joven manejaba con 1,84 gramos de alcohol por litro de sangre, muy por encima del límite legal.
En la audiencia realizada este domingo, el fiscal Federico Cuneo imputó a A.R.D. por homicidio simple con dolo eventual y lesiones graves y leves también con dolo eventual.
“El acusado, al conducir con un nivel de alcohol superior al permitido, realizar la maniobra de sobrepaso e invadir el carril contrario en zona señalizada, creó conscientemente un riesgo mortal para cualquier persona que circulara por la vía pública”, señaló el fiscal durante la audiencia.
Lesiones en acompañantes y medidas cautelares
Además del conductor del auto, las tres jóvenes que viajaban en la Toyota Hilux sufrieron lesiones: dos de ellas leves y una de carácter grave.
El Ministerio Público Fiscal solicitó que A.R.D. permanezca detenido con prisión preventiva por riesgo de fuga y posible entorpecimiento de la investigación.
El juez de garantías Eduardo Egea avaló la formulación de cargos, fijando un plazo de investigación de dos meses, mientras que la prisión preventiva inicial tendrá una duración de 14 días.
El caso continúa bajo investigación para determinar todas las circunstancias que llevaron al trágico accidente en la Ruta Nacional 22.