En pleno inicio de la cosecha, el Gobierno provincial lanzó una nueva herramienta para ordenar el flujo de camiones hacia los puertos del cordón agroexportador. Se trata de Stop 5.0, un esquema digital que establecerá cupos segmentados por hora y reemplazará el sistema vigente desde 2017, que habilitaba turnos diarios sin precisión horaria.
La medida se enmarca en el Operativo Cosecha 2026 y apunta a evitar las postales repetidas cada año: filas interminables sobre las rutas, camiones detenidos en banquinas, dificultades para el transporte público y complicaciones para los vecinos de las localidades portuarias.
El anuncio se realizó en San Lorenzo y estuvo encabezado por el secretario de Cooperación del Gobierno de Santa Fe, Cristian Cunha. El funcionario explicó que el nuevo sistema implicará un cambio cultural respecto del esquema implementado hace casi una década. Hasta ahora, cada camión debía gestionar un cupo para un día determinado, con una ventana de 24 horas para arribar. Con Stop 5.0, ese margen se reducirá a franjas específicas de apenas unas horas. “Con innovación y tecnología venimos a presentar una nueva resolución”, sostuvo el funcionario.
El mecanismo funcionará de manera similar al actual sistema de turnos, pero con mayor precisión. Cada transporte tendrá asignado día y horario para ingresar a la zona portuaria, con un margen que permitirá arribar hasta dos horas antes dentro de un radio de 30 kilómetros, que estará digitalmente monitoreado mediante tecnología con inteligencia artificial.
Según detalló Cunha, el objetivo no es sancionar sino ordenar. Sin embargo, quienes incumplan los horarios establecidos podrán recibir infracciones. La Provincia tendrá potestad para aplicar bloqueos que impedirán gestionar la carta de porte en caso de reiteradas faltas.
El funcionario recordó que la congestión de camiones representa una problemática histórica en una región que concentra los principales puertos agroexportadores del país. Si bien destacó que se trata de una ventaja estratégica para Santa Fe, reconoció que también genera tensiones con las comunidades locales.
En paralelo al nuevo sistema, el Ejecutivo provincial viene ejecutando obras de infraestructura, como la habilitación del tercer carril en la autopista Rosario–Santa Fe y mejoras en rutas estratégicas como la 91. La intención es complementar esas inversiones con una gestión más eficiente del flujo vehicular.
Desde el Gobierno sostienen que la meta es lograr un arribo previsible y constante de camiones, garantizar que las empresas reciban la mercadería en tiempo y forma y, al mismo tiempo, reducir el impacto negativo en las ciudades del cordón industrial.