El titular del Juzgado Federal N°8, Marcelo Martínez De Giorgi, resolvió declarar la nulidad de la causa por lavado de dinero que tenía como imputados a María Isabel Santos Caballero, su hijo Juan Sebastián Marroquín Santos, y el exjugador de Boca Juniors Mauricio “Chicho” Serna, quienes quedaron sobreseídos.
La causa había sido elevada a juicio en junio de 2020 por el juez federal de Morón Néstor Barral, tras considerar la existencia de una asociación criminal internacional que operaba en Argentina, Colombia y Estados Unidos, con el liderazgo del narcotraficante colombiano José Bayron Piedrahita Ceballos y del abogado Mateo Corvo Dolcet.
Según el fallo de De Giorgi, la indagatoria realizada en Estados Unidos a Piedrahita Ceballos bajo la figura de “arrepentido” careció de formalidad esencial y autorización internacional, lo que invalidó el proceso. Además, se anuló el pacto de colaboración mediante el cual Piedrahita entregó acciones de empresas en Argentina por 4 millones de dólares.

El magistrado destacó que los fiscales no podían ser presionados a acusar cuando no existían elementos suficientes para sostener la elevación a juicio, lo que llevó al sobreseimiento de la familia de Escobar y de Serna.
Históricamente, María Isabel Santos Caballero ya había sido sobreseída en 2005, tras pasar más de un año detenida, mientras que su hijo estuvo preso unos 45 días, en una causa iniciada en 1999 por el mismo delito.
En el marco de la investigación, Piedrahita Ceballos detalló su pasado en el Cartel de Cali, los vínculos con los hermanos Rodríguez Orejuela y su relación con la familia de Pablo Escobar Gaviria. También vinculó a Chicho Serna con Carlos Mario Aguilar, exjefe de la Oficina de Envigado en Colombia. Según Piedrahita, luego de la muerte de Escobar, se repartieron entre los integrantes del cartel las operaciones de narcotráfico, y él dirigía un laboratorio con capacidad de producción de hasta 500 kilos diarios, generando ingresos millonarios en pesos colombianos.