La carta lleva la firma de Carlos Landi, el secretario general de ASPI, y considera que el Ministerio de Trabajo de la provincia debe llamar a los gremios a la conciliación obligatoria, para llevar el conflicto a un punto cero y abstenerse de llevar adelante cualquier descuento en los hebres de los empleados.
El gremio de los trabajadores de la obra social de la provincia esgrime coo advertencia que si esto no se lleva a cabo, recurrirá a los tribunales e incluso a organismos internacionales de trabajo, como la OIT.
El texto también hace mención al descuento de los días no trabajados como una represalia a los trabajadores, algo que está expresamente prohibido en la Constitución Nacional.