De acuerdo con el relevamiento nacional de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), los turistas generaron un impacto económico de $808.198 millones, distribuidos en rubros como alojamiento, transporte, gastronomía y recreación. Los datos, recopilados a través de cámaras de comercio y agencias de turismo regionales, confirman que este fin de semana largo consolidó una tendencia de viajes más breves y consumos medidos.
El informe destaca la figura de un "turista prudente": el gasto promedio diario por persona se ubicó en $108.982, lo que representa una caída real del 8,4% en comparación con 2025. A esto se suma que la permanencia promedio fue de 2,6 noches, marcando un retroceso del 16,1% interanual. Ante este escenario, los viajeros priorizaron escapadas cortas y actividades de bajo costo o gratuitas para ajustar el presupuesto.
Destinos más elegidos y actividad regional
La actividad turística mostró una fuerte dispersión en todo el territorio argentino:
- Polos tradicionales: Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires encabezaron la demanda.
- Naturaleza y emergentes: Se destacó la cordillera neuquina (San Martín de los Andes y Junín de los Andes), Misiones y provincias como Catamarca y La Rioja.
- Norte Argentino: Jujuy, Tucumán y Salta mantuvieron un flujo constante
La situación en Santa Fe y Rosario En la provincia de Santa Fe, el movimiento fue calificado como moderado. En Rosario, la demanda estuvo impulsada por el turismo de cercanía y las reservas de último momento, con un perfil mayoritariamente familiar.
Por su parte, en la ciudad de Santa Fe, el gasto promedio diario ascendió a $250.000. En cuanto a la hotelería, la ocupación alcanzó el 70% en establecimientos de 4 estrellas y el 60% en hoteles boutique, reflejando una actividad sostenida en los sectores de mayor categoría.
Balance del año 2026
En lo que va del año, Argentina ya transitó tres fines de semana largos. Según las cifras oficiales, durante estos períodos se movilizaron un total de 6.874.256 turistas, con un gasto acumulado de $2.047.075 millones, consolidando un escenario de alta movilidad, pero con un control estricto del consumo individual.