Después de mucho tiempo sin tener novedades relevantes de su actividad pública, el piquetero Raúl Castells irrumpió este martes en un supermercado Coto de la zona oeste de la ciudad para hacerse escuchar: reclamó más diálogo con el gobierno nacional para que atienda sus pedidos. Lo que alarmó fue el método que utilizó, al ingresar al local comercial con unos 150 manifestantes. La palabra “saqueo” se multiplicó rápido en las redes sociales y encendió una luz roja, por lo cual fue necesaria la intervención de las autoridades del área Social para procurar enfriar la situación.
Camilo Scaglia, director provincial de Desarrollo Territorial, salió disparado hacia el súper y fue quien habló con Castells. “Consideramos que con los antecedentes de nuestro país, en un momento de inflación complejo como el actual, instalar una idea de caos no corresponde. Quisimos desdramatizar el asunto y bajar las pulsaciones porque con diálogo nos vamos a entender”, analizó el funcionario, quien escuchó de boca del líder piquetero el pedido que lo llevó a meterse en el Coto: “Más fluidez en el trato con la Nación”.
El episodio no pasó a mayores y es conocido el desenlace: al recibir la oferta de una mesa de diálogo para el día siguiente (por hoy), el titular del Movimiento Independiente de Justicia y Dignidad (MIJD) levantó campamento y se fue. Allí surgió el primer dato curioso: Castells estaba de paso por la ciudad, ya que con una caravana de seis colectivos se dirigía desde el norte del país hacia Buenos Aires para participar de una jornada de protesta nacional.
Desde la provincia miran con recelo el acting de Castells, ya que mientras se concretaba en la tarde de este miércoles la prometida reunión con los referentes locales del MIJD, él se paseaba por algunos canales porteños: creyeron que estaría en el encuentro después de semejante despliegue en el supermercado. Además, sostienen sorprendidos en la Casa Gris, con los integrantes de este movimiento social en particular hay un trato constante y la reunión se podría haber gestionado por otras vías.
Tampoco convence el accionar de Walter Vallejos, de la agrupación Luchadores Independientes Organizados (LIO) y creador del hit chorizos de polenta. “Nos llama la atención que se hable de falta de presencia del Estado justo cuando aparecen dos noticias con repercusión nacional: por un lado, Castells ingresando a un supermercado; y por el otro, los famosos chorizos de polenta de Vallejos, una persona que tiene convenios con el Estado provincial y de hecho recientemente cobró (un subsidio)”, sostuvó Scaglia.
“Es para analizar por qué Castells eligió Rosario para hacer esta protesta, justo cuando estaba en viaje hacia Buenos Aires. Desconocemos qué hubo detrás de esto. No quiero hacer juicio de valor, pero no sé si estas acciones respondieron a hechos espontáneos. La provincia asistió a más de 600 comedores con 900 millones de pesos en el primer semestre. La presencia del Estado en los barrios es visible, por eso nos resulta todo muy curioso”, amplió Scaglia con la intención de dejar planteadas todas las suspicacias posibles.