El diputado Ricardo López Murphy opinó que el próximo gobierno nacional deberá actuar contra el crimen organizado de forma tal que “deberá librar batalla”, lo cual generará “daños colaterales” para los cuales “habrá que estar preparados”. Al mismo tiempo, admitió que aún no consiguió que esa premisa se imponga en Juntos por el Cambio como parte del programa para 2023.
“Hace varios años fui a Medellín para ver cómo habían erradicado el rol del crimen organizado. Lo hicieron con una acción conjunta de las Fuerzas Armadas y de seguridad, pero al mismo tiempo con presencia social e institucional. El Estado se metió en el barrio, donde generó ámbitos deportivos, centros de computación para volver digitales a los chicos marginales y centros de salud. Conquistó el área, mejoró la iluminación, los accesos y restableció el monopolio de las fuerzas”, contó López Murphy, quien en la última semana estuvo en Rosario para participar del congreso organizado por la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid).
“En los que conocemos como estados modernos hay monopolio de la fuerza y no se puede ejercer violencia privada. Lo que pasa en Rosario es que está liberada la violencia privada, que debe ser erradicada, lo cual significa asegurar la libertad”, subrayó el legislador nacional en una entrevista con Marcelo Fernández para el programa «Así estamos», que se emite por Telefe Rosario los domingos a la medianoche.
De su paso por el congreso de Aapresid le quedó la impresión de que “en esta ciudad hay un gran potencial de creatividad y empuje científico”, y lo graficó: “Me parecía que estaba en Silicon Valley, pero al lado de Silicon Valley estaba Ciudad Juárez. Ese contraste no puede ser. Creo que el gobierno de Santa Fe, por distintas razones, no le ha dado la importancia que tiene a la violencia del crimen organizado”.
López Murphy amplió su concepto de monopolizar la fuerza en un estado de derecho: “Me refiero a un sentido integral, en el que no se va a ceder el control de la calle ni se van a ceder áreas liberadas, no se resignará tampoco soberanía ni en el cielo, ni en los ríos ni en los mares”.
Enseguida, planteó cuál es su proyecto para combatir la criminalidad: “Muchas veces me aconsejaron que no diga lo que voy a decir ahora porque es políticamente incorrecto. Pero para mí es políticamente correcto. Sé que cuando se actúa hay daños colaterales y hay que estar preparado. Las figuras que encabecen el próximo gobierno tendrán que pasar primero por ese test, que es decisivo: deben demostrar que están en condiciones de hacerse cargo de un gobierno que va a librar batalla. No va a convivir con el delito, va a librar batalla. Si no se puede hacer ese test no se puede gobernar”.
Luego de definir que Juntos por el Cambio es una “coalición homogénea” pero con “un gran consenso”, López Murphy reconoció: “Es verdad que todavía no logré consolidar esta idea de que hay que imponer el orden cueste lo que cueste con daños colaterales. Todo es fácil hasta que se explican los daños colaterales. Igual, creo que vamos rumbo a eso porque la realidad lo va a imponer. ¿Qué va a hacer Rosario? ¿Va a convivir con el crimen organizado? Nos ha ido muy mal. Esta ciudad, con un extraordinario potencial, está trabada por esta porquería”.
Con 2023 en el horizonte
Consultado sobre cuál será su futuro en 2023, descartó hablar de candidaturas. “Porque quiero hablar primero de un programa. Me parece que ese programa, del que hice los trazos gruesos, debe ser de crecimiento: la revolución del gas, del litio, de la economía del conocimiento, de la explosión turística. O sea, tener un país próspero de nuevo. Entonces, hablar de candidatura hasta que cerremos el programa, fijemos las reglas de juego y definamos una narrativa convocante, no me parece correcto”, señaló.
No obstante, dejó en claro que no rechazará ninguna propuesta que lo tenga como protagonista en las próximas elecciones: “Tengo mucha convicción de que pueda ocurrir un punto de quiebre. El modelo que nos gobernó durante los últimos 80 años está gastado. Esa naranja no da más jugo. Creo que vamos hacia un gran cambio y por eso no podemos andar con cosas chiquitas. Por ahora me veo como el ideólogo de ese cambio y si la vida me lleva a ser algo más no voy a rehuir”.
En otro tramo de la entrevista trazó un diagnóstico sobre la realidad económica de la Argentina. “A pesar de lo que dice Massa, el gobierno no reconoce la naturaleza del desbarajuste que armó. Esto es algo que viene de 15 años de kirchnerismo, que creó un gasto público de una magnitud infinanciable. Con sus errores, sus defectos y demoras, Macri logró comenzar a revertir eso y entregó el gobierno casi sin déficit primario y con una situación externa holgada. Y también con un tipo de cambio competitivo, algo que es muy importante por los problemas de empleo y de desconfianza que tiene Argentina”, sostuvo.
“¿Qué hizo este gobierno? Nuevamente un desquicio en materia fiscal, que se acentuó severamente en el segundo semestre del año pasado con el Plan Platita, que generó un descalabro en el primer semestre de este año y el gasto subió mucho más que los ingresos. A principios de junio empezó la desconfianza sobre otro error conceptual, que fue pensar que con la deuda interna podían hacer cualquier cosa. Empezó la fuga y se descalabró el gobierno”, subrayó el legislador.
Según López Murphy, “el país necesita superávit de cuenta corriente porque tiene quebrado el acceso a los mercados externos e internos de capitales y tiene una megainflación”. Y agregó “Una de las razones por las que critiqué y voté en contra el acuerdo con el FMI es que el superávit previsto era de medio punto del PBI y yo creo que necesitamos alrededor de un punto y medio”.