Después de algunos amagues la oposición santafesina logró aglutinarse en una foto para comenzar a construir el mentado proyecto “frente de frentes”. Ocurrió en la noche del jueves, durante la asunción del senador Felipe Michlig como presidente del Comité Provincial de la UCR. Se trata recién del primer paso de una larga carrera, en la que deberán tejer y negociar muchas horas para acordar una estrategia electoral unificada que le dispute la gobernación al peronismo en 2023.
Ya llegará el tiempo de discutir lugares puertas adentro para consensuar lo que Michlig definió como “una nueva oportunidad política”. Aquí y ahora, todo es euforia y optimismo. “Tenemos una gran foto”, resumió el anfitrión. Y con razón, ya que hubo primeras líneas y representantes de los niveles jerárquicos del Partido Socialista, PRO, PDP, Gen, Uno, Coalición Cívica, Creo y Ucedé. A ellos se sumaron el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdez, y el senador Martín Lousteau.
“Hasta el momento invitamos a los partidos que integraron el Frente Progresista y a los que se encuentran en Juntos por el Cambio, pero las puertas no están cerradas”, evaluó Michlig cuando le preguntaron si había lugar para Amalia Granata. Hace tres años, la modelo y conductora se convirtió en diputada provincial con 270 mil votos, una cantidad que nadie quiere dejar que fuguen hacia otros lugares.
Los radicales están entusiasmados. Se golpean el pecho como los mentores de este nuevo espacio ocupando el rol que supo estar en manos del socialismo en el Frente Progresista. Y consideran que desde sus filas saldrá el candidato a gobernador. Es la sensación que reinó en el mitin del jueves y a la que el propio Michlig le puso palabras, sin eufemismos: “Asumí con mucha alegría la presidencia del comité provincial y con la certeza de que el año que viene un radical se calzará la banda de gobernador de la provincia”.
En la misma línea se pronunció el diputado Maximiliano Pullaro: “La UCR está en su mejor momento, con todas las condiciones para ser el articulador de un proyecto que le devuelva a Santa Fe y al país las esperanzas de un futuro próspero y de calidad. Con la experiencia y las ganas necesarias, eso es posible”.
En el socialismo, que estuvo representado en el encuentro por sus principales figuras, se mostraron cuidadosos a la hora de cargarle futuro a este espacio. “El socialismo históricamente ha sido frentista, pero es un camino que hay que recorrer, hay que tener un proyecto político común, no puede ser un rejunte que no sirva para nada”, aclaró Antonio Bonfatti, quien estuvo acompañado por Clara García, Enrique Estévez y Rubén Galassi.
La lista de los nombres que asistieron a la fiesta radical es larga, y ensancha la ilusión de quienes fogonean este armado. Pero por fuera del optimismo de los anfitriones el tono que impera es el de la cautela. Porque aunque Michlig diga que “parece que hay sectores que están en las antípodas y eso no es así”, ver al socialismo compartiendo mesa con la Ucedé es algo que, a primera vista, impresiona un poco. Para llegar a una fórmula consensuada (¿Carolina Losada-Danilo Scarpín?) será necesario alinear egos, ambiciones y convicciones. Si ello sucede, habrá segunda foto. Recién entonces podrá decirse que hay “frente de frentes”.