El material, una cápsula de cesio-137 que se encontraba en un instituto médico ubicado en Rioja al 1500, era empleado para la calibración de equipos especializados y su faltante activó protocolos de seguridad e investigación a nivel nacional.
Según la denuncia presentada ante las autoridades, el material extraviado corresponde a una cápsula de cesio-137 que se encontraba resguardada dentro de un contenedor blindado de plomo. Tras advertirse su ausencia, se activaron los protocolos previstos para este tipo de incidentes y comenzó una investigación para determinar qué ocurrió.
La novedad surgió cuando personal técnico del establecimiento se disponía a realizar tareas de calibración y constató que la fuente radiactiva ya no estaba en el lugar donde había sido almacenada. De acuerdo con los registros internos, el dispositivo había sido utilizado días atrás y luego guardado nuevamente dentro de su contenedor de seguridad.
Los investigadores buscan reconstruir quiénes tuvieron acceso al sector donde se encontraba el material y establecer en qué momento pudo haberse producido la desaparición. Entre las medidas dispuestas también se intenta determinar si existen registros de cámaras de vigilancia que permitan aportar información sobre lo sucedido.
El cesio-137 es un isótopo empleado en distintas aplicaciones médicas e industriales debido a las propiedades de la radiación que emite. Por esa razón, su almacenamiento y transporte se realizan bajo estrictas normas de seguridad y utilizando sistemas de blindaje especialmente diseñados para evitar la exposición de las personas.
Ante este escenario, las autoridades solicitaron no manipular objetos sospechosos que pudieran coincidir con las características del contenedor desaparecido y dar aviso inmediato a los organismos de seguridad ante cualquier dato que pueda contribuir a localizarlo.