Una comerciante denunció a una empleada de su lavandería luego de descubrir, a través de notificaciones bancarias y cámaras de seguridad, que le estaba robando dinero en efectivo y utilizando sus tarjetas para hacer compras por internet.
Según relató la propietaria, Alejandra, las sospechas comenzaron cuando recibió avisos de movimientos bancarios correspondientes a compras que ella nunca había realizado. A partir de esa situación decidió bloquear las tarjetas y revisar las grabaciones de las cámaras instaladas dentro del comercio.
En las imágenes, aseguró, pudo observar a la trabajadora revisando su cartera mientras se encontraba dentro del local. Además, sostuvo que la mujer habría anotado datos de sus tarjetas para luego efectuar consumos a su nombre. Entre el dinero sustraído y las compras realizadas sin autorización, las pérdidas habrían rondado los 100 mil pesos en apenas dos días.

Tras reunir las pruebas, Alejandra consultó con su abogado y organizó un operativo junto a la policía. Dejó que la empleada regresara al comercio y luego llamó al 911. Minutos más tarde, efectivos policiales llegaron al lugar y concretaron la detención luego de observar las grabaciones.
La dueña del comercio comentó además que la acusada intentó justificar lo ocurrido argumentando problemas económicos y prometiendo devolver el dinero. Sin embargo, decidió avanzar con la denuncia.