Un nuevo episodio de inseguridad bajo la modalidad de "escruche" sacudió a los comerciantes del norte de la ciudad. Durante la madrugada de este jueves, un local de indumentaria ubicado en avenida Rondeau al 300 fue blanco de un feroz ataque. Tres hombres destrozaron la vidriera del comercio y, mediante un ingenioso pero rudimentario sistema de "pesca", lograron sustraer una importante cantidad de prendas de vestir.
El hecho se produjo alrededor de las 3:30 de la mañana. Según relataron los propietarios, los delincuentes trabajaron durante aproximadamente 30 o 40 minutos en el lugar. Para lograr su cometido, primero debieron palanquear y desplazar una placa de madera que el dueño había instalado como refuerzo preventivo, tras haber sufrido un hecho similar en 2023. Una vez sorteada esta barrera, rompieron el vidrio y utilizaron un alambre o palo para enganchar pantalones, camperas y remeras desde el exterior.
El impacto económico para los comerciantes es devastador. El dueño del local estimó que la reposición de la vidriera tendrá un costo cercano al 1.000.000 de pesos, cifra que se suma a la pérdida de mercadería, valuada entre 200.000 y 300.000 pesos.
Gracias al rápido aviso de un vecino que presenció la secuencia, el Comando Radioeléctrico desplegó un operativo con seis móviles y doce efectivos. En las inmediaciones, la policía logró la detención de un menor de 14 años, quien tenía en su poder entre 15 y 20 prendas que presentaban manchas de sangre, lo que indicaría que los autores sufrieron cortes al manipular los cristales rotos. Sin embargo, otros dos cómplices lograron escapar y permanecen prófugos.
El robo en Rondeau al 300 no parece ser un hecho aislado en la zona. Comerciantes del barrio, incluyendo dueños de carnicerías y verdulerías cercanas, manifestaron que los delitos son frecuentes y que la situación en el sector es "complicada".