Exceso de azúcar y ultraprocesados en niños: riesgos para la salud a largo plazo

La médica cardióloga Carolina Chacón advierte que el consumo excesivo de azúcar y ultraprocesados en niños puede derivar en obesidad infantil, diabetes tipo 2 y problemas metabólicos, y subraya la importancia de hábitos alimentarios saludables desde la infancia.


29 ene, 2026
Exceso de azúcar y ultraprocesados en niños: riesgos para la salud a largo plazo | Rosario y la región
Rosario y la región: Exceso de azúcar y ultraprocesados en niños: riesgos para la salud a largo plazo

El aumento del consumo de alimentos ultraprocesados entre los niños ha encendido la alerta de especialistas en nutrición y salud infantil. A pesar de que muchos productos contienen altos niveles de azúcar, no se observa un incremento equivalente en consultas de padres preocupados por el peso o los hábitos alimentarios de sus hijos, según advierten profesionales de la salud.

La doctora Carolina Chacón, médica cardióloga especialista en obesidad, explicó que el exceso de azúcar en la dieta infantil puede derivar en obesidad, diabetes tipo 2 y otras complicaciones metabólicas, afectando además el desarrollo y la salud a largo plazo.

Los expertos recomiendan reducir el consumo de ultraprocesados y promover una alimentación más natural y equilibrada desde edades tempranas. La incorporación de hábitos saludables, como la actividad física regular y la educación alimentaria en el hogar, resulta fundamental para prevenir problemas de salud futuros.

Estudios internacionales respaldan estas recomendaciones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Europea de Cardiología Pediátrica advierten que una dieta con alto contenido de azúcares añadidos en niños está directamente vinculada con el aumento de riesgos cardiovasculares, sobrepeso y alteraciones metabólicas en la infancia y la adolescencia.

Chacón enfatiza que la prevención debe comenzar en el hogar, promoviendo alimentos frescos y evitando productos ultraprocesados que, si bien son de fácil acceso, tienen un impacto negativo en la salud desde edades tempranas. Además, recomienda acompañar los cambios alimentarios con rutinas de actividad física y educación sobre alimentación saludable, fomentando un estilo de vida equilibrado.

En conclusión, los especialistas subrayan que la conciencia familiar y la educación temprana son herramientas esenciales para disminuir los riesgos asociados al consumo excesivo de azúcar en la infancia, protegiendo tanto el bienestar físico como el desarrollo integral de los niños.