Un hombre ingresó a un comercio ubicado en Oroño al 6000, fingió ser un cliente y robó un teléfono celular de alta gama valuado en cerca de un millón de pesos.
Según relataron desde el comercio, el sospechoso entró varias veces al local, consultó precios y pidió ver distintos artículos con la intención de dispersar la atención del empleado que lo atendía.
El trabajador explicó que la forma de atención del local apunta a generar cercanía y comodidad con los clientes, situación que el delincuente aprovechó para manipular la escena a su favor. Mientras solicitaba información sobre celulares y otros productos tecnológicos, logró distraer al vendedor y tomar uno de los equipos exhibidos sobre el mostrador.
Tras descubrir el faltante, los responsables del comercio decidieron publicar las imágenes de las cámaras en redes sociales para advertir a otros comerciantes sobre este tipo de maniobras.