En calle San Luis y Moreno, los vecinos de la cuadra vieron que salía humo de la persiana de un comercio de golosinas. Su densidad era cada vez más intensa.
La policía que fue la primera en llegar alertó a los bomberos, quienes bajo la lluvia tuvieron que ingresar al local, el cual ya estaba cerrado, para sofocar las llamas.
El comercio había cerrado sus puertas unos minutos antes de que se desate el incendio. Por fortuna ya no había trabajadores en su interior, pero los productos y elementos plásticos del interior del local propagaron rápidamente las llamas.
No fue necesaria la evacuación de vecinos linderos, pero la cuadra permaneció cortada durante un largo tiempo para permitir así el trabajo de la cuadrilla.