El caso es inédito en Rosario. La Justicia de Familia autorizó a una mujer a dar a luz a su propio nieto. La gestante tiene 50 años, y los óvulos son de la mamá que tiene 25.
La joven mamá, no puede dar a luz porque padece la carencia del útero, denominado “Sindrome de Rokitansky”.
Sin embargo, gracias a la técnica de subrogación de vientre se renovaron sus expectativas.
La joven, su pareja y quién será la abuela del bebé se practicaron diversos estudios físicos y psicológicos para llevar adelante el tratamiento de gestación.
El juez de Familia Gustavo Antelo dispuso que el bebé sea inscripto como hijo de la pareja y le impuso la obligación de informarle sobre su origen gestacional cuando adquiera la edad y madurez suficiente.