A media mañana la zona de playa estaba prácticamente desértica. Sólo algunos se animaban a llegar con reposeras, sombrillas y heladeras teniendo en cuenta las altas temperaturas.
En el ingreso solicitan control de heladeritas, pase sanitario, documento y el pago del abono diario.
Del aforo completo de 6000 personas dejarían ingresar un tope máximo de entre 3000 y 4000 personas y aún se sostienen los círculos del respeto.