La bajante histórica del río Paraná está dejando a Rosario con pocas aguas para bañarse en todas sus costas. Eso hace que las personas se acerquen mucho al límite que indican las boyas, lo que es peligroso porque está cerca de una parte más profunda.
El guardavida Leo Manino, desde La Florida, pide que tengan precaución por lo lugares donde circulan ya que la bajante puede traer desniveles.
Ante este panorama, no descartan que haya lugares que puedan quedar inhabilitados ya que quedarán sobre el comienzo del canal, que es la parte profunda por donde pasan grandes embarcaciones.