Una modalidad que lleva años. La secuencia se repite. Y el peligro también: un camión con acoplado cargado de cereal rumbo al puerto, delincuentes al acecho, en una arriesgada maniobra abren las boquillas, y el cereal empieza a desparramarse sobre la calzada.
El peligro para los automovilistas que van por circunvalación es enorme y las pérdidas económicas para el dueño del cereal, también.
Pasó de nuevo en el tramo que va de Avenida del Rosario a Gutiérrez. Esta vez le tocó a un camión cargado de maíz que iba al puerto.
Las personas del barrio que se acercan a juntar el cereal también ponen en riesgo su vida ya que están expuestos y desprotegidos ante la alta velocidad de los autos que pasan y de las ratas que buscan el cereal. Mientras tanto, cargan lo que más pueden.
“Yo básicamente para mi chancha y gallinas. Me avisó mi mamá había maíz volcado y me vine a juntar unas bolsitas”, comentó una mujer que se acercó a buscar el cereal. Y aseguró que “miedo me dan las ratas que andan por acá”.
Parece que aún no se ha podido generar un método eficiente para poder evitar esta instancia. Mientras tanto el tiempo pasa y el riesgo de que suceda algún siniestro, sigue activo.