Ariel D'orazio, Sub Director General Oficina Municipal del Consumidor Rosario, explicó que hoy lo que figura en el contrato está por encima del Código Civil y Comercial, lo que deja a los inquilinos en una posición de extrema vulnerabilidad. “Nos encontramos con contratos más cortos, actualizaciones que superan la inflación y gastos que antes asumían los propietarios y ahora se trasladan a quienes alquilan”, señaló.
Uno de los puntos más cuestionados es el Índice de Contratos de Locación, que según indican desde la oficina municipal, arroja aumentos por encima de la inflación y del salario. “Es llamativo que un índice supuestamente compuesto por salario e inflación termine superando a ambos”, advirtió Doral.
Además, se detecta un crecimiento de los contratos de seis meses, la exigencia de pagos en moneda extranjera y el cobro de impuestos inmobiliarios a los inquilinos, situaciones que impactan de lleno en la economía familiar y generan mayores niveles de morosidad, especialmente en Rosario.
Desde Defensa del Consumidor reclaman la restitución de reglas claras y previsibles que equilibren la relación entre propietarios e inquilinos y brinden mayor protección a quienes alquilan, en un contexto económico cada vez más complejo.