Rosario registró 161 intervenciones de asistencia a víctimas de violencia durante 2025

La Municipalidad de Rosario llevó adelante durante 2025 un total de 161 intervenciones de asistencia y acompañamiento a víctimas y familiares afectados por hechos de violencia, a través de la Dirección de Asistencia y Empoderamiento de las Víctimas. El trabajo incluyó primeras escuchas, apoyo para el acceso a la Justicia, intervenciones sociocomunitarias y asistencia económica, con un fuerte abordaje territorial en la ciudad de Rosario, Santa Fe.


15 ene, 2026
Rosario registró 161 intervenciones de asistencia a víctimas de violencia durante 2025 | Rosario y la región
Rosario y la región: Rosario registró 161 intervenciones de asistencia a víctimas de violencia durante 2025

En Rosario, el primer contacto con el Estado muchas veces ocurre en medio de una crisis. Una herida de bala, una muerte violenta, una familia desbordada por el dolor y la incertidumbre. Frente a esas situaciones, durante 2025, la Municipalidad desplegó un trabajo silencioso pero constante: 161 intervenciones de acompañamiento a víctimas directas e indirectas de hechos de violencia.

El abordaje se realizó a través de la Dirección de Asistencia y Empoderamiento de las Víctimas, un área que depende de la Secretaría de Control y que integra el Programa de Reducción de Violencias. Desde allí, un equipo interdisciplinario conformado por trabajadoras y trabajadores sociales, psicólogos y abogados interviene de manera cotidiana ante situaciones consideradas de alta complejidad.

La tarea suele comenzar con una escucha. Según los datos oficiales, 115 de las intervenciones correspondieron a primeras entrevistas, realizadas de forma presencial o telefónica. Son encuentros clave, en los que se ordenan las demandas, se evalúan riesgos y se empieza a construir un camino posible para las personas afectadas.

“El trabajo diario pasa por revisar los ingresos de personas heridas por arma de fuego y generar espacios de escucha con las personas y las familias directamente afectadas”, explicó Gonzalo Bonifazi, coordinador del área desde 2019. Ese trabajo no se limita a una oficina: se despliega tanto en el territorio como en ámbitos institucionales.

En otros 27 casos, el acompañamiento estuvo enfocado en el acceso a la Justicia. El equipo municipal articuló con el Ministerio Público de la Acusación y las fiscalías intervinientes, brindando asesoramiento y facilitando el contacto con quienes llevan adelante las investigaciones. El objetivo fue reducir las barreras que suelen enfrentar las familias en contextos de extrema vulnerabilidad.

El acompañamiento también tuvo una dimensión comunitaria. A lo largo del año se realizaron 35 intervenciones sociocomunitarias, que incluyeron espacios de contención psicológica, entrega de recursos económicos o materiales y articulación con otras áreas del Estado para ayudar a reorganizar la vida cotidiana después de un hecho traumático. En ese marco, 40 familias recibieron asistencia económica a través del Programa de Reducción de Violencias.

Desde la Secretaría de Control, Diego Herrera destacó la cercanía como eje del trabajo. “La idea es trabajar muy cerca de las familias, estar en el territorio y acompañar siempre de la manera más humana posible. Es un área muy sensible, pero vamos a seguir fortaleciendo este camino”, sostuvo.

Para quienes integran el equipo, el acompañamiento no termina con la primera intervención. “Todo comienza con una primera escucha interdisciplinaria y, a partir de ahí, dependiendo del proceso de cada persona o familia, se trabaja en distintas dimensiones: el acceso a la Justicia, el acompañamiento psicológico y las consecuencias económicas que deja el hecho”, explicó Bonifazi.

Uno de los desafíos más complejos del año estuvo vinculado a la tragedia sanitaria del fentanilo contaminado, que dejó 49 personas fallecidas en Rosario, según los registros disponibles. En ese contexto, el área municipal trabajó de manera conjunta con la Defensoría del Pueblo, incluso antes de que el caso tomara relevancia pública.

Tras una reunión entre el intendente y los familiares, el municipio explicó su rol como querellante y habilitó espacios de trabajo grupales e individuales. La articulación con la Fiscalía de La Plata, donde se tramita la causa, fue central para facilitar la entrega de historias clínicas y el acceso a la Justicia. “Funcionamos como un puente”, describió el funcionario.

El trabajo territorial también se refleja en experiencias comunitarias de largo aliento, como el acompañamiento al Club Sportivo Pablo Maximiliano Silva, conocido como PMS. El club nació tras el asesinato de Pablo Silva, de 14 años, víctima de una bala perdida en 2018, y hoy reúne a alrededor de 500 chicas y chicos de distintos barrios del oeste y sudoeste rosarino.

Desde sus inicios, la Dirección de Asistencia y Empoderamiento de las Víctimas acompañó su desarrollo con recursos materiales, equipamiento deportivo, mejoras de infraestructura y una presencia sostenida basada en la escucha activa. Según destacan desde el área, este enfoque territorial con perspectiva de derechos busca fortalecer la inclusión, la participación y la construcción de una cultura de paz en Rosario, Santa Fe.