Durante los primeros tres meses del 2026, Santa Fe llevó adelante una fuerte campaña de controles en sus rutas y caminos. La Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), en colaboración con la Guardia Provincial, realizó casi 200 mil test de alcoholemia, un 17 % más que en el mismo período del año pasado. Estos controles se desplegaron en más de 8.600 operativos en puntos estratégicos del territorio, buscando prevenir accidentes y conductas peligrosas.
De ese total, se detectaron 727 casos en los que los conductores superaron el límite legal de alcohol en sangre. La mayoría fueron conductores particulares, pero también hubo casos en profesionales y motociclistas. El director de Coordinación Interjurisdiccional de la APSV, Mauro Bertorino, destacó que estos controles son clave para salvar vidas y que el alcohol sigue siendo uno de los principales factores de riesgo en la conducción.
Entre los casos más preocupantes, se registraron conductores con niveles muy elevados de alcohol en sangre. Uno de ellos, en la Ruta Provincial 1, tenía 2,70 gramos por litro, mientras que otro en la RN 19 alcanzó los 2,45 gramos. También hubo motociclistas con valores cercanos a los 3 gramos, y en algunos casos, conductores de camiones con niveles peligrosos. En todos estos casos, los vehículos fueron retirados y las licencias retenidas por seguridad.
La intensidad de los controles también se reflejó en la fiscalización de vehículos. En estos tres meses, se verificaron más de 227 mil unidades, con un incremento del 4,3 % respecto al año pasado. Además, se labraron más de 28 mil actas por distintas faltas y se retuvieron cerca de 870 vehículos, cifras que muestran un compromiso firme con la seguridad en las rutas.
En palabras de Bertorino, “el objetivo es estar presentes en cada rincón de las rutas para cuidar la vida de todos y hacer respetar las normas que nos protegen”. La provincia continúa trabajando para que cada viajero vuelva a casa sano y salvo, promoviendo una cultura de respeto y responsabilidad en el tránsito.