El galpón incendiado funcionaba ahora como depósito de maderas y tiene unas medidas aproximadas de 80 metros de largo por 50 metros de ancho. Los bomberos trabajaron en el lugar y lograron apagar las llamas. Aunque seguían las tareas de enfriamiento, aún intentan establecer las causas del incendio.
Las llamas afectaron tarimas y papeles. Se derritieron chapas de fibra de carbono y otros elementos imposibles de reconocer debido al grado de carbonización.
No hubo heridos y el tránsito estuvo cortado durante el trabajo de los bomberos, pero ya fue restablecido. Sólo quedaba una custodia policial.