Desde el 15 de enero, comenzó a regir en todo el país la eliminación de los aranceles a la importación de teléfonos celulares, una medida impulsada por el Gobierno nacional con el objetivo de incentivar la competencia y lograr un descenso en los precios al consumidor.
Según explicó el contador Sebastián Domínguez, el arancel ya había sido reducido en mayo de 2025 y ahora pasó definitivamente del 8% al 0%. Esto significa que los celulares importados que ingresen a la Argentina ya no deberán pagar derechos de importación.
De acuerdo con el análisis, esta medida podría generar una baja cercana al 10% en los precios de los celulares importados. En el caso de los equipos armados en Tierra del Fuego, no hay una reducción directa del costo tributario, ya que esos productos no pagaban el arancel. Sin embargo, se espera que la mayor competencia los obligue también a ajustar precios.
Desde el sector industrial fueguino habían surgido críticas cuando se anunció la reducción inicial, pero las empresas aseguraron que durante el último año mejoraron su productividad y que están en condiciones de competir con productos importados sin arancel.
Domínguez aclaró además que, pese a la quita del arancel, comprar celulares en el exterior seguirá siendo más barato, ya que en el mercado local se aplican impuestos como el IVA del 21% y Ingresos Brutos, que varían entre el 3% y el 5%.
En cuanto al impacto inmediato, explicó que muchos de los teléfonos que hoy están a la venta en el país ingresaron con el arancel del 8%, por lo que una baja automática implicaría que los importadores vendan a pérdida, algo que no todos están dispuestos a hacer.
Para conocer la situación real en el mercado, un equipo de Telefe Rosario recorrió locales de venta de celulares en la ciudad. La respuesta fue coincidente: por ahora no hubo bajas visibles en los precios.
“Los precios se siguen manteniendo”, señalaron desde distintos comercios, que aclararon que no recibieron listas nuevas ni indicaciones para modificar valores. Otros vendedores coincidieron en que el efecto podría verse a largo plazo, una vez que ingresen nuevos equipos sin arancel.
Aun así, destacaron que el anuncio generó mayor interés del público, con consultas frecuentes sobre posibles rebajas. “Ojalá bajen los precios, siempre ayuda al consumidor y al movimiento de ventas”, expresaron.
Por el momento, en Rosario y otras ciudades de Santa Fe, la eliminación de aranceles todavía no se refleja en las góndolas, aunque el sector espera que el impacto se note en los próximos meses, a medida que se renueven los stocks y avance la competencia en el mercado de celulares en Argentina.