Daniel tiene 48 años y desde hace casi dos años trabaja en el lavadero de autos que se armó en Rondeau al 3400, esquina con Huerta Grande. Pero esta última semana fue víctima de tres robos y se quedó prácticamente sin nada para seguir adelante.
Primero se llevaron los caños del aire acondicionado, luego le rompieron el candado del depósito y se robaron el compresor, además de dos baterías de autos. En tanto que este miércoles a la noche le reventaron dos vidrio de su vehículo, que estaba estacionado en el lavadero y se alzaron con rueda trasera y la de auxilio.
Daniel expresó su bronca e impotencia por lo sucedido y se lamenta porque sin el compresor, que es una herramienta fundamental, no puede seguir trabajando.