No solamente arribaron como policías, llegaron como superhéroes que se lanzaron en rápel desde diferentes lugares en el hospital infantil St. Anna. Los niños tuvieron la oportunidad de mirar desde el interior de sus habitaciones del hospital.
Cada uno de los asistentes se realizó un test de covid-19 para entrar en contacto con los pequeños que tuvieron un día alegre en el hospital.