Los seres humanos emiten un resplandor débil, denominado bioluminiscencia corporal, que resulta de reacciones químicas normales en las células durante el metabolismo. Estudios realizados por investigadores japoneses en la Universidad de Tokio han confirmado que este fenómeno ocurre de manera continua, aunque su intensidad es mil millones de veces más débil que la luz visible.
La bioluminiscencia humana varía a lo largo del día, alcanzando su pico máximo al atardecer y disminuyendo durante la mañana. Los científicos creen que está relacionada con estrés oxidativo y procesos metabólicos celulares, reflejando indirectamente la actividad interna del organismo.

Aunque el ojo humano no puede percibir esta luz, cámaras ultra sensibles permiten capturar imágenes de las emisiones, abriendo nuevas posibilidades en la investigación de la salud y el comportamiento circadiano del cuerpo.
Curiosidades extra sobre la luz del cuerpo humano:
La intensidad de la luz emitida por el cuerpo cambia con el ritmo circadiano, siendo más brillante por la tarde y más débil por la mañana.
La emisión de luz está relacionada con la actividad metabólica y oxidativa de las células, por lo que refleja indirectamente la salud interna.
Se ha detectado que la luz corporal varía en distintas partes del cuerpo, siendo más intensa en la cabeza y las manos.

Aunque no visible a simple vista, la bioluminiscencia humana puede ser captada con cámaras especiales de alta sensibilidad.
Investigaciones sugieren que este fenómeno podría usarse en el futuro para monitorear estados de salud o estrés metabólico sin intervención invasiva.