El informe fue realizado por el grupo científico World Weather Attribution (WWA), que analizó las sedes y fechas programadas para el torneo que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026. Los expertos señalaron que el cambio climático incrementa significativamente el riesgo para jugadores, cuerpos técnicos y espectadores.
El estudio que encendió las alarmas antes del Mundial 2026
Los investigadores utilizaron el índice WBGT, una herramienta que mide el estrés térmico del cuerpo humano combinando temperatura, humedad y radiación solar. A partir de esos datos, concluyeron que varios partidos podrían superar los límites de seguridad recomendados por el sindicato internacional de futbolistas FIFPRO.
Según el organismo, cuando el índice WBGT supera los 26 grados deben implementarse medidas especiales de enfriamiento y, si supera los 28 grados, los partidos deberían suspenderse.
El director médico de FIFPRO, Vincent Gouttebarge, aseguró que los resultados del estudio coinciden con estimaciones previas realizadas por el sindicato en 2023 y remarcó la necesidad de reforzar los protocolos para proteger la salud de los futbolistas.
Qué medidas analiza la FIFA frente al calor extremo
Ante las advertencias, la FIFA informó que ya trabaja en protocolos específicos para enfrentar las altas temperaturas durante el Mundial.
Entre las medidas previstas se encuentran:
- Pausas de hidratación de tres minutos en cada tiempo.
- Infraestructura de refrigeración para hinchas y jugadores.
- Refuerzo de los dispositivos médicos según las condiciones climáticas de cada partido.
Sin embargo, los especialistas consideran que esas medidas podrían no ser suficientes en determinados escenarios climáticos extremos.
Las ciudades más comprometidas por las altas temperaturas
El informe también destacó que el riesgo térmico podría ser especialmente alto en ciudades con estadios sin aire acondicionado, como:
- Miami
- Kansas City
- Nueva York
- Filadelfia
Además, los científicos remarcaron que la final programada en el MetLife Stadium tendría actualmente el doble de probabilidades de registrarse bajo niveles de riesgo térmico respecto al Mundial de Estados Unidos 1994.
La profesora Friederike Otto, cofundadora de WWA y especialista del Imperial College de Londres, afirmó que el cambio climático ya tiene efectos concretos sobre la organización de grandes eventos deportivos.
“Nuestra investigación demuestra que el cambio climático tiene un efecto real y medible sobre la viabilidad de organizar las Copas del Mundo durante el verano en el hemisferio norte”, sostuvo.
Cómo podría afectar el calor al juego y a los hinchas
Los especialistas también advirtieron que las altas temperaturas podrían modificar el desarrollo futbolístico de los partidos.
El profesor clínico Chris Mullington consideró que el calor extremo favorecerá partidos “más conservadores”, con jugadores regulando esfuerzos físicos para soportar las condiciones climáticas.
Además del impacto deportivo, el estudio remarcó el riesgo sanitario para los hinchas, especialmente en jornadas de fuerte humedad y exposición solar prolongada durante los encuentros del Mundial 2026.