Las rodillas son una de las zonas más sensibles en el fútbol de alto rendimiento. Impactos constantes, cambios de dirección y sobrecargas hacen que cualquier molestia mal manejada pueda derivar en lesiones que dejen a un jugador afuera durante meses. En un año de Mundial, la prevención se vuelve tan importante como el entrenamiento táctico.
El médico traumatólogo Andrés Anania (MN 119.930) destaca cinco claves para mantener las rodillas en buen estado:
1️⃣ Escuchar las señales tempranas del cuerpo
Dolor persistente, inflamación o sensación de inestabilidad nunca son normales. Detectar a tiempo sobrecargas o tendinitis puede evitar lesiones graves como roturas de menisco o ligamentos. La regla es clara: si duele, no se juega hasta evaluar el problema.
2️⃣ Fortalecer más allá de la rodilla
La estabilidad depende no solo de la articulación, sino también de glúteos, cuádriceps, isquiotibiales y core. Músculos fuertes absorben impactos y protegen la rodilla durante movimientos explosivos.
3️⃣ Cuidar la carga de entrenamiento y el descanso
Exceso de partidos, viajes y entrenamientos sin recuperación aumentan el riesgo de inflamaciones crónicas. Dormir bien y respetar los tiempos de recuperación es parte fundamental del rendimiento y la prevención.
4️⃣ Elegir bien el calzado y la superficie de juego
Botines inadecuados o canchas en mal estado pueden alterar la biomecánica de la pisada y sobrecargar la rodilla. Ajustar calzado a superficie y estado físico es una medida preventiva clave.
5️⃣ No postergar la consulta médica
Una molestia tratada a tiempo puede resolverse con reposo, kinesiología o ajustes en el entrenamiento. Postergar la consulta puede derivar en cirugías complejas y, en casos extremos, en la necesidad de prótesis futuras.
En este contexto, la medicina asistida por robots se consolida como una herramienta avanzada en traumatología. En Argentina, tecnologías robóticas como el robot Mako se utilizan en cirugías de reemplazo de cadera y rodilla, ofreciendo precisión milimétrica, menor invasión y recuperación más rápida.
“El reemplazo total de cadera y rodilla ya no depende solo de la destreza del cirujano, sino de la planificación digital y la asistencia robótica, que respetan músculos, ligamentos y tendones”, explica Andrés Anania, especialista en cirugía de cadera y rodilla y fundador de Motion Clinic.
Gracias a esta tecnología, se pueden realizar intervenciones personalizadas, basadas en tomografías y modelos tridimensionales, que aumentan la durabilidad de los implantes —hasta 30 años de vida útil— y reducen el dolor postoperatorio, mejorando la rehabilitación funcional.
En clubes, selecciones y centros de alta complejidad, la prevención combinada con innovación tecnológica se convierte en la mejor estrategia para que jugadores profesionales lleguen al Mundial con las rodillas intactas y el máximo rendimiento.