Batalla campal y récord de expulsiones en la final del Campeonato Mineiro entre Atlético Mineiro y Cruzeiro
La final del Campeonato Mineiro entre Atlético Mineiro y Cruzeiro terminó en un escándalo: una pelea generalizada en los minutos finales derivó en 23 expulsiones, la cifra más alta registrada en un partido de fútbol en Brasil. El resultado del encuentro, 1-0 a favor de Cruzeiro, quedó opacado por los incidentes.
09 mar, 2026 19:38
Deportes: Batalla campal y récord de expulsiones en la final del Campeonato Mineiro entre Atlético Mineiro y Cruzeiro
El conflicto comenzó en los minutos finales del partido, cuando Christian, mediocampista de Cruzeiro, tuvo un cruce con el arquero Everson, de Atlético Mineiro. El intercambio de palabras y empujones escaló rápidamente, sumándose otros jugadores de ambos equipos.
Las imágenes del enfrentamiento mostraron golpes, patadas y corridas por distintos sectores del campo. Entre los momentos más violentos se destacó una patada voladora del defensor argentino Lucas Villalba contra el delantero Hulk, en medio del caos sobre el césped.
Récord histórico de expulsiones
El árbitro Matheus Candacan no pudo controlar la situación durante el partido ni aplicar tarjetas en tiempo real debido al descontrol generalizado. Sin embargo, horas después registró 23 expulsiones en el acta, distribuidas en 12 jugadores de Cruzeiro y 11 de Atlético Mineiro.
Esta cifra superó el récord anterior de 22 expulsiones, establecido en el partido entre Portuguesa y Botafogo durante el Torneo Río-São Paulo de 1954, convirtiéndose en el récord negativo más destacado de la historia del fútbol brasileño.
Impacto y repercusiones
El resultado deportivo pasó a un segundo plano ante la gravedad de la situación. La pelea y el alto número de expulsiones generaron críticas de la prensa deportiva y de la afición, que calificaron el final del clásico como una de las escenas más caóticas vividas en un partido de fútbol en Brasil.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) se espera que emita sanciones adicionales y posibles suspensiones para los jugadores involucrados en los hechos, mientras los clubes deberán asumir las consecuencias disciplinarias del enfrentamiento histórico.