La ola de delitos bajo la modalidad de falsos deliverys mantiene en alerta a los vecinos del macrocentro de Rosario. En una sola jornada, se registraron dos arrebatos de teléfonos celulares en un radio menor a 100 metros. Ambos hechos fueron perpetrados por delincuentes que utilizaban indumentaria y mochilas térmicas de empresas de repartos para camuflarse y circular por las veredas.
El primero de los episodios ocurrió cerca de las 14:30 horas sobre la calle Rioja al 3100. En ese sector, un atacante a bordo de una motocicleta roja, vestido con la campera y la caja de pedidos de una conocida aplicación, subió a la vereda y le sustrajo el teléfono a una mujer.
Pocas horas más tarde, a las 18:57 horas, se produjo un hecho de idénticas características a la vuelta de la primera locación, sobre Avenida Francia al 900 (entre San Luis y Rioja). Las imágenes captadas por una cámara de videovigilancia muestran a un transeúnte hablando por teléfono cuando un motociclista —en este caso en un rodado blanco, pero con la misma indumentaria de delivery— subió a la acera simulando la entrega de un pedido y le arrebató el dispositivo de un manotazo.
A raíz de la repetición de estos delitos en la misma zona, el personal policial colocó un cartel en una cochera del lugar para solicitar que los vecinos que administran los registros de las cámaras de seguridad se comuniquen con las fuerzas de seguridad, aporten el material fílmico y permitan avanzar en el esclarecimiento del caso.
"Esta calle siempre fue muy tranquila. Siempre hubo mucha seguridad, hay muchos estudiantes y mucho movimiento", explicó María de los Ángeles, una vecina del barrio. La mujer señaló que actualmente existe un defecto en las luminarias públicas y detalló que los delincuentes aprovechan tanto los horarios de la siesta —cuando los comercios cierran y disminuye la circulación— como la noche para actuar.
Por su parte, otra residente del lugar confirmó que la comunidad se mantiene comunicada mediante grupos de WhatsApp de los edificios, donde ya circulaban advertencias sobre los robos ocurridos a la vuelta de sus viviendas. Ante este panorama, quienes transitan por el área coincidieron en la necesidad de extremar las precauciones al manipular teléfonos celulares en la vía pública para evitar quedar expuestos a esta modalidad delictiva.