Rompió la reja de una pinturería y se llevó 73.000 pesos en menos de un minuto

Un delincuente ingresó a robar en una pinturería ubicada en una transitada zona comercial de la ciudad. A pesar de que se activó la alarma del local, el asaltante logró abrir la caja registradora, sustrajo el dinero en efectivo y escapó del lugar antes de la llegada de los empleados


10 jun, 2026 14:34 | Actualizado: 10 jun, 2026 14:38
Rompió la reja de una pinturería y se llevó 73.000 pesos en menos de un minuto | Rosario y la región
Rosario y la región: Rompió la reja de una pinturería y se llevó 73.000 pesos en menos de un minuto

El sector comercial de barrio Azcuénaga fue escenario de un rápido robo durante la madrugada de ayer. El hecho ocurrió alrededor de las 5:30, en un local ubicado sobre la calle Mendoza, entre los barrios Belgrano y Echesortu, una zona de alto tránsito y gran actividad comercial de la ciudad de Rosario, Santa Fe.

Según registraron las cámaras de seguridad del establecimiento, el delincuente rompió la reja exterior, destrozó el vidrio de la ventana y forzó la puerta de ingreso. Toda la secuencia delictiva se completó en menos de un minuto.

Juan, un empleado de 23 años de la pinturería, detalló que en las imágenes se observa al sospechoso mirar hacia la calle por un instante para verificar la presencia de testigos o patrullas móviles. Inmediatamente después, se dirigió de forma directa a la caja registradora, la abrió y sustrajo 73.000 pesos en efectivo. Sobre el final de la filmación se constató que el sujeto intentó tomar una lata de pintura o solvente, pero finalmente desistió y escapó solo con el dinero.

A pesar de que la alarma del comercio se activó, el asaltante no interrumpió su accionar. Los encargados denunciaron que la policía no acudió al lugar y que el propietario no llegó a percatarse del alerta en ese momento. El faltante fue descubierto a las 8:00, cuando el personal ingresó a su horario laboral y debió reponer de urgencia los candados destruidos.

Los damnificados manifestaron no poseer sospechas sobre personas allegadas o exempleados, a pesar de la rapidez y precisión con la que se ejecutó el golpe. Debido a que el sujeto actuó con el rostro cubierto, las autoridades continúan trabajando en su identificación y el implicado permanece prófugo.